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Hemos aprendido que controlar nos da seguridad y en muchas de las ocasiones, es así. Aquello que en lo que te anticipas y organizas, lo alejas de la incertidumbre. El problema es que nos hemos acostumbrado a controlarlo todo, como si todo fuera controlable.

Cuando tratamos de controlar aquello que no es posible, como muchas de las preocupaciones sobre el futuro, o aquellas cosas en las que en el proceso intervienen o dependen de terceras personas o bien dependen de circunstancias externas a nosotros … ¿Qué nos ocurre entonces? A menudo en estos casos, se tiende a caer en estados de ansiedad o en obsesiones ocupando y desgastando gran parte de nuestras energías.

Deja de luchar contra esa parte incontrolable, analiza la situación y si es una situación que no es posible controlar:

  • Dejemos fluir ….
  • Aprendamos a convivir con la incertidumbre …
  • Aceptemos que hay cosas o situaciones que son incómodas
  • Aprendamos que muchas preocupaciones necesitan tiempo más que soluciones
  • Aprendamos que está bien superarnos, querer cambiar cosas, pero tal y como está, está perfecto. Necesitamos primero aceptar y aceptarnos para desde esa aceptación hacer cambios antes de entrar en la lucha por querer cambiar algo o cambiarnos a nosotros mismos, nos frustraremos más si queremos hacerlo desde el rechazo hacia la situación o hacia nosotros mismos.

Os proponemos un ejercicio para ayudarnos a reenfocar esas situaciones no controlables.

  • Imagina que no vas a obtener eso que tanto anhelas que ocurra, nunca lo tendrás o nunca ocurrirá … y pregúntate: ¿Cómo puedes ser feliz sin tenerlo?
  • Escribe 10 formas en las que puedes ser feliz aquí y ahora a pesar de no tenerlo

No se trata de conformarse, se trata de Aceptar que eso no lo controlas, no depende de ti, te estás desgastando y sufriendo. Enfoca tus energías en ¿Qué puedes hacer aquí y ahora para ser feliz sin tener o sin que ocurra eso que quieres?

 

Muchas Gracias

Myriam Casillas